Los necios caen en la desgracia: Notas de predicación

domingo, 30 de agosto de 2026


Introducción

Hay muchas formas en que podemos decidir llevar nuestra vida, pero la más complicada resultará ser en la que no se camina con Dios a cada paso. Aunque tengamos la certeza de ser creyentes, la “vida” nos pone muchas pruebas donde necesitamos tomar decisiones, y la cuestión es que en algunas llegamos a consultar a nuestro Creador —ya sea a través de la oración o bien leyendo la Biblia—, mientras que en tantas otras no lo llegamos a considerar tan necesario.

Ejemplos hay muchos, pero consideremos que al andar en una avenida no nos detenemos usualmente a pedirle a Dios consejo para cruzarla. Lo que tiene mucho sentido cuando reflexionamos que, de pasar consultando cada pensamiento en oración con Dios, entonces nos quedaríamos todo el día de un lado de la avenida.

El día de hoy queremos hablar acerca de la necesidad que tenemos de llevar una vida de acuerdo con la voluntad de nuestro Señor; lo que solemos llamar “tener temor santo”. Como en el ejemplo anterior, en un principio puede parecer extremadamente complicado integrar a Dios en nuestras decisiones cotidianas, pero eventualmente esto debe producirse de una forma un tanto automática.

Cuando interiorizamos el hecho de que vivir en santidad no es otra cosa que seguir los consejos del Creador del universo para que nos vaya bien, dejaremos de sentir que obedecerle es una carga. Podemos decir que, en la medida que conozcamos y practiquemos sus preceptos, se nos irá haciendo más sencillo y natural seguirlos, a la par de hacer evidente el hecho de que cuando lo ignoramos, nos provocamos desdicha tanto a nosotros mismos como a nuestros seres queridos.

Veamos el siguiente versículo:

Proverbios 28:14 Traducción Lenguaje Actual (TLA)
14 ¡Dios bendice a quienes lo obedecen! Pero los necios caen en la desgracia.

Primera Parte: La Obstinación de Ignorar a Dios

Nos encontramos nuevamente en el estudio del libro de Éxodo, ahora en el capítulo 12. Las plagas ya han ocurrido y quizá el Faraón, debido a la idea de ser un dios encarnado, pensaría en sus decisiones cotidianas como indiscutibles, lo cual terminaría haciéndolo obstinado.

Quizá nosotros, cuando nos entra una idea en la cabeza, no la queremos cambiar y puede llegar a ser muy evidente que está equivocada; entonces nos llaman tercos. Al fin y al cabo, ¿qué es lo peor que puede pasar?
En el caso del Faraón llegó hasta correr sangre, con la muerte de los primogénitos: Éxodo 11:5

Y, en comparativa, podemos decir que mientras que algunos insisten en no escuchar ni reflexionar sobre sus futuras acciones y las consecuencias de las mismas por un acto de orgullo, siempre habrá quienes prestan oído al consejo y meditan en la voluntad de Dios.

Veamos el siguiente versículo:

Éxodo 12:8 Dios Habla Hoy (DHH)
8 Esa noche comerán la carne asada al fuego, con hierbas amargas y pan sin levadura.

El pueblo hebreo saldría de Egipto por consejo de Dios, pero esto no ocurriría de manera sencilla, pues el Faraón estaba totalmente decidido a no dejarlos ir. Se derramaría la sangre de un cordero por quien buscaba la libertad: la muerte de un animal a cambio de la vida de una familia. Esto simboliza el juicio de Dios en aquella época. La carne sería consumida por el pueblo para tomar fuerzas, pero nada sería desperdiciado. Podemos considerar algunos elementos:
  • El fuego simboliza el juicio.
  • Las hierbas amargas simbolizan el sufrimiento.
  • La falta de levadura en el pan simboliza el abandono del pecado.
  • Hoy en día tomamos fuerza en Cristo a través de la palabra de Dios y no debemos desperdiciar ninguna oportunidad de conocerla.
Segunda Parte: Prepararnos para Abandonar la Vida Pasada

Caminar por la vida sin Dios de manera constante nos conducirá al sufrimiento, pecado y finalmente a su juicio, pero antes a la obstinación.


Muchas de las tragedias a nivel espiritual se pueden evitar con tan solo poner atención al mensaje de Dios, que nos exhorta en todo momento a cambiar nuestra forma de pensar y estar listos para las situaciones nuevas que escapen a nuestro entendimiento.


Veamos el siguiente versículo:


Éxodo 12:11 Nueva Traducción Viviente (NTV)
11 »Estas son las instrucciones para cuando coman esa comida: estén totalmente vestidos, lleven puestas las sandalias y tengan su bastón en la mano. Coman de prisa, porque es la Pascua del Señor.

Mientras que en la mayoría de los hogares la gente por la noche se resguarda para descansar, aquí en este versículo vemos que Dios manda estar preparados para la Pascua. Esta palabra se usa como equivalente a la salida del pueblo hebreo de Egipto, que también significa dejar la vida pasada.

Para abandonar una vida de sufrimiento y pecado debemos estar listos, incluso de noche. Hoy en día la gente se apresura con ropas caras y calzado lujoso para ir a divertirse y hacer más cosas, pero carece de motivación para arreglar sus familias o abandonar los vicios.

La preparación que Dios pedía al pueblo no era solamente física; implicaba estar dispuesto a obedecer y actuar cuando llegara el momento. No bastaba con conocer el mensaje, era necesario estar preparado para ponerlo en práctica.

Tercera Parte: Escuchar el Consejo y Estar Listos

Si bien lo exhortamos a estudiar la Palabra de manera constante, no le sugerimos detenerse en cada avenida a leer la Biblia para decidir si cruzar. Pero sí le invitamos a que con prisa se prepare para entregar su vida al Señor.

La vida cotidiana está llena de decisiones y no siempre vamos a detenernos a consultar directamente cada una de ellas. Sin embargo, cuando conocemos la Palabra de Dios y hacemos de sus preceptos una parte de nuestra vida, podemos comenzar a tomar decisiones teniendo presente su voluntad.

El problema no está en que tengamos que pensar en cada pequeño detalle como si fuera una consulta aislada, sino en caminar de manera constante con Dios, de modo que sus enseñanzas formen nuestra manera de pensar y actuar.

La obstinación puede hacernos ignorar aquello que sabemos que debemos cambiar. El orgullo puede hacer que no escuchemos consejos y que continuemos por un camino que finalmente nos llevará a consecuencias que pudimos haber evitado.

Por eso debemos estar atentos y preparados. Tenemos la certeza de que el juicio de Dios sobre nuestra vida llegará, pero el momento exacto solamente él lo conoce.

Conclusión: Caminar con Dios y Estar Preparados

Los necios caen en la desgracia cuando deciden ignorar el consejo de Dios y seguir únicamente sus propios pensamientos. El ejemplo del Faraón nos muestra hasta dónde puede llevar la obstinación cuando una persona se niega a escuchar y cambiar.


En cambio, Dios nos llama a conocer su Palabra, abandonar aquello que nos hace daño y estar preparados para obedecer cuando llegue el momento de actuar.


No se trata de detener nuestra vida para consultar a Dios cada pequeño movimiento, sino de aprender a caminar con Él de manera constante. Cuando conocemos y practicamos sus preceptos, obedecer deja de sentirse como una carga y comienza a formar parte natural de nuestra manera de vivir.


Por eso, así como el pueblo hebreo debía estar preparado para salir de Egipto, nosotros también debemos estar preparados para abandonar la vida pasada, dejar el pecado y entregar nuestra vida al Señor.


El momento exacto del juicio solamente Dios lo conoce. Por eso, no debemos esperar a que las consecuencias nos obliguen a cambiar. Debemos escuchar su consejo, meditar en su voluntad y estar preparados desde ahora.



Buscar un tema

Entradas populares

Archivo historico

2 Corintios 4:7 (TLA)

Tenemos este tesoro en vasijas de barro para demostrar que este extraordinario poder que obra en nuestra vida no viene de nosotros, sino de Dios.

Redes sociales

Enlace para tu celular