La cruz y los dos ladrones: Notas de predicación

domingo, 1 de marzo de 2026


Introducción
Jesús no murió solo. Murió junto a dos ladrones. El relato que estamos leyendo se encuentra en Lucas 23:33 - 43. Allí vemos tres cruces:
  • Jesús en el centro.
  • Un ladrón a un lado.
  • Otro ladrón al otro lado.
Jesús murió por el pecado. Uno de los ladrones murió en su pecado. Y el otro ladrón murió al pecado.
 
¿Vemos la diferencia? Jesús estaba pagando por nuestro pecado delante de Dios. Los dos ladrones estaban pagando por sus delitos en este mundo.

Lucas 23:33 Dios Habla Hoy (DHH)
33 Cuando llegaron al sitio llamado La Calavera, crucificaron a Jesús y a los dos criminales, uno a su derecha y otro a su izquierda.
  • Tres cruces.
  • Tres hombres.
  • Tres actitudes distintas.
Primera parte: La condición de los dos ladrones (Lucas 23:39 - 41)
La Biblia nos muestra el corazón de ambos.

Lucas 23:39-40 Dios Habla Hoy (DHH)
39 Uno de los criminales que estaban colgados, lo insultaba: —¡Si tú eres el Mesías, sálvate a ti mismo y sálvanos también a nosotros! 40 Pero el otro reprendió a su compañero, diciéndole: —¿No tienes temor de Dios, tú que estás bajo el mismo castigo?

El primer ladrón se burlaba. El segundo estaba en reflexión.
En el versículo 41 reconoce su culpa:

Lucas 23:41 Dios Habla Hoy (DHH)
41 Nosotros estamos sufriendo con toda razón, porque estamos pagando el justo castigo de lo que hemos hecho; pero este hombre no hizo nada malo.

Cuántas personas al final de sus vidas reflexionan sobre lo bueno y lo malo… pero ya no pueden remediar nada.

Desde el punto de vista bíblico, todos somos culpables delante de Dios (Romanos 3:23). Sin embargo, humanamente hacemos diferencias:
  • Profesión
  • Dinero
  • Casas
  • Autos
  • Apariencia
La humanidad se compara por lo externo. Pero delante de Dios no hay diferencia en cuanto al pecado.

1 Samuel 16:7 Dios Habla Hoy (DHH)
7 Pero el Señor le dijo: «No te fijes en su apariencia ni en su elevada estatura, pues yo lo he rechazado. No se trata de lo que el hombre ve; pues el hombre se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón.»

Dios no mira la fachada. Dios observa el corazón. Y aquí entra la gracia. Por designio de Dios, uno de esos hombres recibe revelación, arrepentimiento y fe. No fue preferencia humana. Fue gracia divina.

Segunda parte: Dos maneras de pedir ayuda (Lucas 23:39–42)
Ambos ladrones pidieron ayuda. Pero no pidieron lo mismo. El primero dijo:

Lucas 23:39 Dios Habla Hoy (DHH)
39 Uno de los criminales que estaban colgados, lo insultaba: —¡Si tú eres el Mesías, sálvate a ti mismo y sálvanos también a nosotros!

Su interés era escapar del dolor inmediato. No había arrepentimiento. Solo quería salir de la situación. El segundo dijo:

Lucas 23:42 Dios Habla Hoy (DHH)
42 Luego añadió: —Jesús, acuérdate de mí cuando comiences a reinar.

No pidió bajar de la cruz. No pidió escapar de la muerte. Pidió ser recordado en el Reino. Aquí hay una gran lección:
  • Muchos oran para que Dios resuelva la situación. Pocos oran para que Dios resuelva el pecado.
Es diferente decir:
  • “Señor, sáname de este problema.”
A decir:
  • “Señor, límpiame del pecado que me trajo hasta aquí.”
A veces solo queremos alivio. Pero Dios quiere transformación.
Jesús mismo nos enseñó a orar:

Mateo 6:10 Dios Habla Hoy (DHH)
10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra, así como se hace en el cielo.

El ladrón arrepentido entendió algo que muchos no entienden:
  • No necesitaba escapar de la cruz. Necesitaba misericordia.
Tercera parte: La gracia en medio de la cruz (Lucas 23:43)
Mientras Jesús sufría, estaba atendiendo a otros.

Lucas 23:43 Traducción en lenguaje actual (TLA)
43 Jesús le dijo: —Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso.
  • Jesús estaba en agonía.
  • Estaba sangrando.
  • Estaba muriendo.
Y aun así, ministraba salvación.
Algunos consideran este pasaje “injusto”:
  • ¿Cómo alguien puede ser salvo minutos antes de morir?
  • ¿Cómo alguien que vivió como delincuente recibe vida eterna?
  • ¿Cómo puede ser salvo sin sacramentos?
La respuesta es una sola: la gracia de Dios.

Ese hombre tenía a Jesús físicamente frente a él. Jesús mismo le aseguró su salvación. Hoy nosotros no vemos físicamente a Cristo. Vivimos por fe (2 Corintios 5:7).
  • No podemos ver el corazón de las personas.
  • No sabemos el momento exacto en que Dios toca un alma.
  • Pero sabemos que la salvación sigue siendo por gracia.
Efesios 2:8 Traducción en lenguaje actual (TLA)
8 Ustedes han sido salvados porque aceptaron el amor de Dios. Ninguno de ustedes se ganó la salvación, sino que Dios se la regaló.

Conclusión:
  • En una cruz uno murió rechazando.
  • En una cruz uno murió creyendo.
  • En una cruz en el centro, Jesús murió salvando.
Hoy la pregunta no es cuán complicada ha sido tu vida. La pregunta es: ¿qué harás con Jesús?
Podemos morir en nuestro pecado. O podemos morir al pecado.
La decisión sigue estando delante de cada uno.

Juan 3:16 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna


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