Cuando el adulto no crece: notas de predicación

domingo, 3 de agosto de 2025


Introducción
El tema del día de hoy es acerca del crecimiento personal, entendido como una opción que algunos toman y otros no. La edad de una persona carece de significado cuando observamos que hay quienes se saltan ciertas etapas fundamentales de la vida.

El proceso de madurar como individuos es una decisión, una respuesta que damos a experiencias buenas o malas. El crecimiento es una elección que nos impulsa a actuar de manera adecuada bajo ciertas condiciones. Nuestro nacimiento físico no fue una decisión propia, pero nuestras resoluciones personales sí pueden transformar nuestro desarrollo.

Podemos afirmar, entonces, que hay elecciones que han sido nuestras y otras que no nos pertenecen, pero todas tienen consecuencias. Dentro de este marco surge un concepto clave: la infancia emocional, una condición de la que muchos adultos nunca logran escapar.

¿Qué es y por qué nos limita en nuestro desarrollo?

Primera Parte: Generalidades de un infante emocional
Necesitamos comprender a qué nos referimos cuando hablamos de adultos atrapados en una infancia emocional. Mencionaremos características básicas que pueden o no estar presentes en cada caso; tú mismo puedes reflexionar cuáles aplican a tu vida.

Características comunes de la infancia emocional:

  1. El infante suele ocuparse de sí mismo: Esto no debe confundirse con egoísmo. En las primeras etapas de vida, el enfoque está en la supervivencia. Las habilidades limitadas de manejo emocional se enfocan en asegurar su bienestar básico.
  2. Discute más de lo que actúa: Cada nueva idea le resulta fascinante, lo que genera distracciones constantes. Esto, cuando no se canaliza adecuadamente, se traduce en excusas, conflictos y retraso en el crecimiento personal.
  3. Busca la gratificación inmediata: Las recompensas a corto plazo son prioridad. Al no desarrollar una visión a largo plazo, se estanca.

¿Por qué ocurre esto también en adultos?
  • Hay quienes tienen miedo a crecer y asumir responsabilidades.
  • En su entorno familiar se presentan los mismos patrones de inmadurez emocional.
  • Experiencias de abandono o decepción los llevan a buscar aprobación de forma equivocada.

Segunda Parte: El adulto necesita decidir crecer
Entendemos que la vida de un adulto puede ser muy complicada y que no es sencillo comprender sus luchas internas. Sin embargo, cada persona sabe si se encuentra confundida o simplemente está fingiendo ser un infante emocional, sin deseos reales de cambio.

¿Qué necesita hacer para crecer?
Para comprender profundamente esta temática, te invito a leer Juan 3:1–21, pero por ahora, centrémonos en el siguiente versículo:

Juan 3:3 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

En muchos adultos, algunos cambios internos no son suficientes para modificar el rumbo de su vida. Esto puede deberse a:

  • Estar atados a hábitos antiguos
  • Falta de voluntad
  • Una mente en conflicto constante

Cuando la transformación no se logra, lo importante ya no es el motivo, sino la decisión firme de realizar un cambio completo. A esto Jesús lo llamó: nacer de nuevo.

Tal vez pienses que no puedes desechar tus experiencias pasadas, pero si has llegado hasta aquí, es porque algo de lo que has probado no ha funcionado.

Ilustración bíblica
Mateo 9:16-17 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
16 Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; porque tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura. 17 Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente.

Así también sucede con quienes quieren cosas nuevas en su vida, pero no están dispuestos a dejar lo viejo.

Mateo 18:3 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
3 y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

Este pasaje no contradice lo dicho anteriormente: Jesús se refería a la humildad y dependencia del niño, no a su inmadurez emocional.

Señales de inmadurez espiritual en creyentes:

  • Requieren atención constante en lugar de servir.
  • Sobre-reaccionan a problemas triviales.
  • Enfocan su vida en recibir, no en dar.
  • Dicen “NO” con frecuencia ante desafíos.
  • Dependen de otros para congregarse.
  • Lo “ajeno” (predicadores, cantantes) les resulta más interesante que su iglesia local.
  • Buscan actividades religiosas para fingir madurez (congresos, retiros, etc.).

Conclusión: ¿Es tiempo de crecer?
El crecimiento inicia cuando abandonamos la comodidad del estancamiento. No se trata de fingir que algo nos molesta, sino de tomar la decisión consciente de cambiar.

Vendrán desaciertos y frustraciones. Pero Jesús nos invita a una transformación radical, en la cual no dejaremos de ser nosotros, sino que nos convertiremos en quienes siempre debimos ser: pensando, sintiendo y actuando conforme al carácter de quien nos creó.

Salmos 51:10 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.


Buscar un tema

Entradas populares

Archivo historico

2 Corintios 4:7 (TLA)

Tenemos este tesoro en vasijas de barro para demostrar que este extraordinario poder que obra en nuestra vida no viene de nosotros, sino de Dios.

Redes sociales

Enlace para tu celular