La apariencia que divide y la verdad que une: Notas de predicación
domingo, 16 de noviembre de 2025
Introducción: “El espejismo de los números”
En estos tiempos, los números se han convertido en una forma de representar el éxito o el valor de las personas y sus proyectos. Los jóvenes presumen de tener vistas y seguidores en sus redes sociales; las donaciones o patrocinios se miden con criterios que no siempre reflejan la realidad. Se fabrican conceptos a través de los números para proyectar una imagen de algo o alguien que realmente no existe; es como remodelar únicamente la fachada de un edificio, colocando adornos y gastando mucho dinero, pero sin considerar el interior ni los cimientos.
Este tipo de manipulación intenta convencer a quienes se encuentran en un lugar de que están en el sitio correcto: hay organización, eventos y convocatorias, pero quizá estás a punto de descubrir que eres ignorado porque tus intereses son distintos. La pregunta es: ¿entre los creyentes por qué sucede esto y cómo afecta a la unidad o a la división?
Primera parte: “La cultura de la apariencia dentro de la Iglesia”
Hoy es relativamente fácil aparentar. La gente viste zapatos caros, ropa de diseñador y utiliza “trucos” para incrementar su presencia; maquillan e inflan distintas áreas de su vida. Crean la ilusión de ser relevantes o escuchados. Esto también se ha filtrado en las congregaciones. ¿Por qué ocurre así? Veamos el siguiente versículo:
Juan 1:10 Dios Habla Hoy (DHH)
10 Aquel que es la Palabra estaba en el mundo; y, aunque Dios hizo el mundo por medio de él, los que son del mundo no lo reconocieron.
Ya hemos mencionado que el mundo se ha filtrado en las congregaciones, y esto tiene relevancia porque se interpreta como la presencia de asistentes que no conocen el poder de la Palabra ni han conocido a Dios, pero que aun así están entre nosotros: asisten cada semana, oran y cantan, pero con un interés distinto al que lo mueve a usted. En distintos lugares, algunos predicadores tratan de aparentar grandes resultados para merecer más apoyo; por lo mismo, algunos se dedican a ir de congregación en congregación, sin frutos, pero aparentando ser muy activos en la misión.
¿Cómo se traduce esto? Piden patrocinio mediante peticiones de teléfonos, carros, casas, aviones o cualquier cosa que crean que está al alcance de sus benefactores. Esto genera un escenario triste cuando pensamos en quienes realmente trabajan en la obra, pero cuyos aportes pasan inadvertidos: barrer el lugar, limpiar los baños y tantas labores que realizan sin sueldo. No es que nadie los conozca, sino que son deliberadamente ignorados por quienes prefieren mantener intactos sus privilegios.
No solo hablamos de predicadores, sino de distintos miembros que, mediante la manipulación de “cifras o resultados”, silencian o minimizan a quienes no se alinean con sus intereses. La santidad y otros valores han sido desplazados por quienes viven de las apariencias, por quienes aportan más dinero o patrocinan al pastor.
Segunda parte: “La verdad como fundamento de las relaciones”
Permítame decirle que las relaciones humanas se sostienen a través del tiempo únicamente cuando se fundamentan en la verdad; para nuestro caso, esto es Cristo:
Juan 14:6 Dios Habla Hoy (DHH)
6 Jesús le contestó: —Yo soy el camino, la verdad y la vida. Solamente por mí se puede llegar al Padre.
Juan 1:14 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
Cuando la verdad se niega, se oculta o se deforma, entonces surge la división. Desde un punto de vista humano, los miedos y la falta de transparencia terminan generando desconfianza y rompen los vínculos.
Los momentos difíciles revelan quiénes realmente han madurado y quiénes son coherentes entre lo que piensan, lo que hablan y lo que hacen. No todos están dispuestos a arriesgar cuando se trata de hacer los “números”.
- Pedro negó a Jesús (Mateo 26:69-75)
- Tomás tenía dudas de la resurrección (Juan 20:24-29)
Muchos permanecen mientras las cosas marchan bien, mientras todo es gratis o agradable. Pero cuando la verdad requiere compromiso, algunos fabrican, construyen o aparentan fachadas. Estas personas, por lo regular, después de algún tiempo se cansan, se desgastan o experimentan un vacío. Sin embargo, con frecuencia están tan inmersos en la mentira que no pueden abandonarla, pues hacerlo implicaría renunciar a los beneficios que han obtenido mediante ella.
Los “creyentes y congregaciones” de papel pueden sostener números, pero no pueden sostener relaciones ni proyectos reales.
Conclusión: “Más Que Fachadas, Corazones Verdaderos”
Podemos adornar templos y aparentar grandeza, pero nada de eso cambia un corazón ni une una Iglesia. Solo la verdad de Cristo tiene ese poder. Que no busquemos ser vistos, sino ser hallados fieles. Que nuestra vida no sea una fachada, sino un reflejo sincero de Aquel que nos llamó. Que Cristo sea la única imagen que permanezca, y que nuestra oración diaria sea no figurar más que Él.
Efesios 4:15 Dios Habla Hoy (DHH)
15 Más bien, profesando la verdad en el amor, debemos crecer en todo hacia Cristo, que es la cabeza del cuerpo.
Buscar un tema
Entradas populares
-
Introducción Nos encontramos en fechas profundamente significativas dentro del mundo creyente: la Semana Santa. Momentos en los que recordam...
-
Introducción. Muchos de los aspectos de la moda actual reflejan la preocupación por el paso del tiempo. Cuando observamos en Internet, en la...
Archivo historico
-
►
2024
(52)
- ► septiembre (5)
-
►
2023
(53)
- ► septiembre (4)
-
►
2022
(52)
- ► septiembre (4)
-
►
2021
(52)
- ► septiembre (4)





